Las Breñas surgieron en el cantón denominado por Abreu Galindo señorío de Tedote, bando que se extendía desde el barranco de Amargavinos, en Breña Baja, hasta el barranco Seco, que hoy supone el límite entre los actuales municipios de Sta. Cruz de La Palma y Puntallana.
Según Abreu Galindo, Tedote en lengua palmera significaba monte, de ahí la interpretación castellana de Breña, que quiere decir, según el científico francés René Vernau, terreno agrietado y lleno de maleza.
En tiempos de la conquista el territorio estaba gobernado por los hermanos Tinisagua, Ventacayce y Agacensie, que murió arrastrado por la corriente del barranco que lleva su nombre, límite entre Breña Alta y Breña Baja.
Éstos no ofrecieron resistencia al Adelantado Alonso Fernández de Lugo durante la campaña de 1492-1493, siendo por tanto uno de los llamados Bandos de Paces.
La jurisdicción de Breña Baja, como las demás de la isla, correspondió al Cabildo de La Palma hasta que a partir de la Constitución de 1812 se separó de ella y formó su municipio con entera independencia.
Desde principios del siglo XVI es constante la distinción entre la Breña de Arriba y la Breña de Abajo.
Hasta 1634, Breña Baja estuvo unida a Breña Alta en una única jurisdicción conocida como Las Breñas, gobernadas por un alcalde pedáneo, nombrado por el Cabildo de la Isla.
La división en dos pueblos, que se denominaron Breña Alta y Breña Baja, fue establecida por la Justicia de la isla en Auto del 20 de Noviembre del mismo año, a pedimento de los vecinos de Breña Baja.
Desde principios del siglo XVI, La Breña se convirtió en la mejor zona vinícola de la isla. Las tierras pedregosas y faltas de agua eran especialmente apropiadas para este cultivo. Por entonces, la exportación de vinos a las colonias americanas representaba la principal riqueza de La Palma.
Desde un principio, la propiedad de la tierra quedó en manos de grandes hacendados que residían en la ciudad. Algunos de estos comerciantes eran de origen flamenco y perpetuaron su nombre en la toponimia de la zona.
Tal es el caso del lugar conocido como Vandama, en El Cantillo, Breña Baja, nombre que figura entre la amplia nómina de apellidos flamencos arraigados en La Palma a partir del siglo XVI. Al igual que los mercaderes flamencos, los negociantes castellanos burgaleses adquirieron también tierras en la mejor zona vinícola de la isla.
De cauces poco profundos, los barrancos de Las Breñas (Aguacensio y Amargavinos) se desbordaron secularmente, destruyendo a su paso casas, fincas y vidas humanas. De la memoria de su poder devastador existen ya noticias anteriores a la conquista castellana.
En 1695, una avenida del barranco de Aguacensio se llevó cinco casas y las viñas inmediatas a su corriente, arruinando a su paso la Ermita de Nuestra Señora del Socorro, cuyo primer edificio estaba situado en el lugar conocido como la pata del barranco de Aguacensio, en la jurisdicción de Breña Alta.
En 1841, fueron 10 las personas que fallecieron cuando se encontraban en el interior de una casa arrollada por la corriente del barranco de Aguacensio.
La iglesia parroquial de San José, hoy cerrada al culto, fue en su origen una pequeña ermita, ampliada sucesivamente. De la primitiva fábrica poco resta, ya que después de la creación de la parroquia en 1637 el edificio fue reedificado y ampliado.
En el decreto de erección, el provisor y vicario general dio licencia a los vecinos para acrecentar la iglesia y su cementerio circundante, así como para construir campanario y colocar la pila bautismal.
Aunque se reconoció la poca capacidad de la ermita para el número de vecinos asignados a la nueva parroquia, se toleró su mala fábrica, poco arreglada, con la esperanza de que los vecinos se alentarían a construir posteriormente una nueva iglesia.
Con esta denominación nos referimos a las diferentes tipologías constructivas relacionadas con las actividades industriales del municipio. A pesar de que no podamos hablar de un sector industrial consolidado y arraigado, se dan varios ejemplos interesantes de procesos de transformación de diversas materias primas que han dado lugar a la constitución de nuestro acervo cultural y patrimonial.
Existen muy pocas referencias escritas sobre la producción y uso de la sal en la cultura aborigen. Sabemos que los antiguos pobladores de las islas la obtenían directamente de los charcos formados por la pleamar y que además salaban el pescado.
Los numerosísimos cocederos o "pilas" naturales fueron los únicos ingenios salineros de los que se tiene constancia hasta el siglo XV, y su abundancia viene reflejada en la extensa toponimia referente a charcos y cocederos. Debemos reconocer que estos charcos no estuvieron exentos de cierto manejo, puesto que en determinados lugares se llegaron a realizar modificaciones en cuanto al rebaje de los fondos y obras de contención de tajos y cocederos.
En el municipio se conservan tres casas señoriales históricas de los siglos XVII y XVIII, vinculadas a las familias más influyentes de la isla. Cada una de ellas representa un testimonio único de la arquitectura residencial y del poder de la nobleza palmera en aquella época.
En las faldas de la montaña del Zumacal está ubicada una de estas viejas residencias campestres. La construcción es sobradada, de una planta, y en el lado sur se eleva un cuerpo de dos plantas.
Destaca en ella su bella y esbelta portada almenada, donde luce el anagrama de la Virgen tallado en madera y con letras de estilo barroco.
La hacienda perteneció en el siglo XVII al licenciado D. Simón de Frías Coello, Abogado de los Reales Consejos, Regidor Perpetuo y Alcalde Mayor de La Palma, y su esposa Dña. Esperanza Van de Walle de Cervellín y Camacho, quienes fabricaron el inmueble.
Recogemos en este artículo las semblanzas de los hijos predilectos, hijos adoptivos y medallas de oro del municipio de Breña Baja: personalidades vinculadas al pueblo cuyo trabajo y trayectoria han dejado huella en la vida cultural, científica, política y social de la localidad.
Hijo Predilecto y Medalla de Oro de Breña Baja
Breña Baja, 18 de marzo de 1930
Premio Canarias en Ciencias (1986). Doctor en Ciencias, Sección de Química, por la Universidad de La Laguna (1957).
Ejerce profesionalmente desde 1964 en la Universidad Central de Venezuela (Caracas). Ha sido también: