En vísperas de la séptima edición de la Miniferia de Artesanía de Breña Baja (viernes 30 de abril de 17 a 21 hs en la Plaza de Las Madres de San José) nos sentamos a charlar con varias artesanas de la Asociación El Telar sobre el oficio, la pasión por las manualidades, las dificultades y cómo hacer perdurables las tradiciones que nos identifican. En la mesa nos acompañan Juana Pérez y Rosa Ana León (modistas), Rosalba Batista (ganchillo), María Magdalena Pérez (ganchillo), Carmen Nieves “Viti” González (jabonería) y Nancy González (polainas y ganchillo).
Pregunta: ¿Cómo es vivir el sector de la artesanía esta época de pandemia?
Juana: Ahora no hay sitio en los mercadillos, queremos ir todos. En Barlovento llevo varias veces en reserva.
Nancy: Hay menos capacidad.
Juana: Pero yo pensaba que iba a ser peor.
¿Cuál es su primer recuerdo en torno a la artesanía?
Rosalba: No me dejaron estudiar porque las mujeres empezaban en aquel entonces en FP, pero estaba como mal visto. Así que empecé a bordar bastidores y cojines. Pero hasta que no prejubilé y dejé el trabajo no lo cogí como hobby. De esto no se puede vivir.
Nancy: Antes era obligatorio.
Juana: En los colegios te enseñaba a bordar, como una asignatura más.
Magdalena: A mí como a los 7 años me enseñaron a bordar, pero no seguí, me gustaba más el ganchillo que me enseñó mi mamá.

¿Por qué es necesario cuidar asociaciones como El Telar?
Rosalba: Yo pienso que individualmente una artesana no camina. En una asociación, lo que no se me ocurre a mí se le ocurre a ella.
Juana: A la hora de gestionar con una administración es mejor.
Magdalena: Además te ayuda a vender.
Viti: Estamos más organizadas y contamos con el apoyo del Ayuntamiento.
¿Conocen a alguien que viva de esto?
Yo hace cinco años que me dedico a esto y vivo de ello. Con el covid paró un poquito pero me ha ido bien. Distribuyo tiendas, tengo acuerdos con algunas tiendas de artesanías o aquí en el Parador, voy a Ferias o mercadillos establecidos.
¿Qué representa ahora mismo la actividad artesanal para ustedes?
Rosalba : Yo trabajo pero el ratito que me queda, hago algo porque me gusta y ojalá llegará el día en que pudiera ganarme la vida.
Magdalena: Para mí primero fue un hobby. Pero al llegar aquí se transformó en un oficio remunerado aunque fuera un ayuda.

¿Se trabaja adecuadamente para inculcar la artesanía a nuevas generaciones?
Juana: Hay actividades que están ya en los límites, por ejemplo los telares.
Nancy: La cestería en todas sus clases, no hay nada de eso… no lo promocionan o no hay interés.
Juana: Yo creo que debería existir una asignatura obligatoria para nuevas generaciones enfocada a sembrar la semilla de la artesanía en cada uno, pero mostrar el abanico de opciones para que cada persona vaya encauzando.
Rosalba: Es que si no lo ven no saben tampoco si les gusta.
Juana: Yo por ejemplo ahora estoy aprendiendo telar, que siempre me gustó, pero no siempre te enteras de que se da clase de una determinada disciplina. Además las clases son por la mañana… creo que no se le da publicidad.
¿Qué les aporta la práctica artesanal?
Nancy: Mucho orgullo
Magdalena: a mi reporta salud. Uno se concentra y se olvida de los problemas.
Juana: la satisfacción de haber iniciado y terminado algo.
Viti: Que la gente te felicite por tu trabajo, que te vuelvan a llamar y llegar más encargos, eso me llena de orgullo.
¿Qué perciben entre la gente joven que se acerca por primera vez a una Feria de Artesanía?
Juana: Todavía mucha gente va a las Ferias a pasar la tarde, pero no hay cultura de compra. Pero creo que cada hay más gente joven, de 25 a 30 años va volviendo a recuperar cosas que se han perdido y que merecían la pena. Las Navidades pasadas recuerdo que me fijé en una chica que llegó derecha a buscar un cesto y algo de latón. Sabía lo que quería.
Rosalba: Algunos se interesan.
Magadalena: Muchos nos felicitan.
Nancy: Tenemos que despertar la curiosidad. Que un joven llegue y se pregunté cómo habrá hecho ese artesano o artesana este o aquel cuadro. E incluso que se pregunten si lo pueden hacer ellos mismos.

¿Cómo viven la artesanía sus hijos o nietos? ¿Han intentando transmitir esa pasión?
Nancy: a mis hijas les encanta la artesanía, porque la han aprendido desde pequeñas. Pero si te gusta tienes que dedicarles tiempo.
Rosalba: Es curioso porque a mi hija le gusta lo que hago pero no le ha dedicado tiempo. Y sin embargo, mis nietos sienten curiosidad y estoy viendo al más chico con una aguja de ganchillo. Tiene siete añitos y lo pongo siempre a mi lado.
Nancy: Si te gusta, buscas el tiempo para dedicárselo.
¿Qué cualidades creen que aportaría la artesanía a sus hijos/as o nietos/as?
Juana: Paciencia. Yo no tenía paciencia ninguna y ahora tengo muchísima. Te concentras.
Rosalba: A la concentración. Te da paz
Viti: A mí me da muchísima tranquilidad. Mi salud ha cambiado después de que me dedico de lleno a esto. Te concentras tanto, que me ha
Magadalena: Cuando tienes problemas y todo te absorbe, te pones a tejer media horita o una horita y y al final ya empiezas a ver los problemas de otra forma, más serena, más calmada.
Nancy: El orgullo de decir “lo hice yo” y me gusta lo que estoy haciendo.
¿Faltan hombres en este mundo para renovar la artesanía?
Nancy: hay determinadas artesanías que practican las mujeres por tradición o herencia familiar.
Juana: en cestería tenemos a Paco, un chico de Breña Alta, que ha hecho cursos. Está muy metido y le gusta mucho.
Rosalba, Sí, hay.
Juana: en madera, en pintura en tela tenemos a Mauro. Tenemos a Cristofer y Jonathan como diseñadores. Sí hay. Y podemos decir también que hay hombres y mujeres jóvenes, por ejemplo Saray en Awara.

¿Se puede competir contra grandes fabricantes?
Rosalba: Una cosa hecha a mano siempre será más fuerte, durará más, que algo hecho en fábrica. Un suéter o un paño hecho a mano, lo tendremos de por vida.
Juana: Lo que dices es difícil de transmitir. Tengo una amiga que me dice que ella va a Mango y por el mismo precio tiene dos bolsos. Pero hay que explicar que yo nunca repito. Yo apunto a quién le vendo y a dónde va ese bolso, miras dedicamos horas de imaginación y luego de trabajo para no repetir el bolso que has hecho antes. Esas horas pensando y trabajando nadie las cuenta. Quizá la hora que se cobra es la que dedicas a montar el bolso. Pero es que igual que ese bolso no hay ninguno. Estás comprando algo que nadie va a tener. Es tu bolso.
¿Y aún siendo complicado competir, siguen?
Juana: Sí, porque siempre encuentras alguien que lo valora y que se enamora y que no pregunta cuanto cuesta.
Nancy: Siempre hay quien te llega y te valora el trabajo.
Juana: Ahí tengo un bolso con una piedrecitas que es el más caro que tengo. Hace unos días llegó una chica del País Vasco aquí en el Parador, que tenía clarísimo que se quería llevar el bolso y me hizo otros encargos de collares porque quería algo de aquí que sabía que nadie más tendría. Eso es una satisfacción.
Viti: Yo tengo clientes fijo en Lanzarote o Fuerteventura. Llaman o preguntan por Redes Sociales.

¿Son útiles para ustedes las redes sociales?
Viti: Sí, porque ahí la gente que está ya te conoces, sabe dónde buscarte.
Nancy: Sí, las ventas que yo tengo y los encargos son casi todas a través de las redes sociales.
Juana: Sí, sí
Rosalba: Es la manera de que se vea algo de lo que haces.
¿Tienen alguna anécdota que refleje esa satisfacción?
Viti: Yo conocí a una chica en un mercadillo. Su hijo de 8 años tiene piel atópica y siempre le había tenido que comprar jabones en la farmacia. La madre se llevó uno de mis jabones y su hijo sin ella saber empezó a usarlo y mejoró muchísimo. Desde entonces es una de mayores clientes. La madre me escribió un texto por redes sociales que casi me hizo llorar.
Magdalena: Yo di clases de ganchillo en las Escuelas Unitarias de San José. Me sorprendió lo bien que lo hacían los niños y niñas de 6 a 9 años. Les gustaba mucho, le llamaban la atención los colores llamativos de los hilos. Hubo una niña que al final me dio un beso, fue una experiencia muy bonita. Me quedé con las pulseras de todos porque las íbamos a exponer, pero no pudo ser por la pandemia.
¿Hasta qué punto lo más importante para un artesano es tener gansa de aprender por sí mismo?
Nancy: Volvemos a lo de siempre. Yo por ejemplo con las polainas, busco e investigo siempre un hilo mejor, este pica así que busco uno que no pique. Vas investigando para que tu trabajo sea cada vez mejor.
Juana: Y quieres aplicar las técnicas que ha usado los artesanos toda la vida, pero renovándolas. Por ejemplo usando el bordado en los bolsos, para que no se pierda. Si lo pones en un vestido, un bolso o un collar. Le das otra vida a ese bolso.
